Lo que no se percibe no se comprende

– ¿Cómo no te das cuenta? ¿No lo ves?

– ¿El qué? No…

Esta situación se puede aplicar a casi cualquier contexto ¿verdad? Ya sean dos adultos hablando o dos niños o niño y adulto.

Y es que para poder entender algo, primero tenemos que poder percibirlo, si ni siquiera nos damos cuenta de que sucede o existe, es imposible.

Las cosas se perciben con todos los sentidos, siendo necesario refinarlos para poder primero percibir más cosas y luego interpretarlas mejor.

Por ejemplo a un olor, si no olemos nada, no podemos saber que, por ejemplo, algo se está quemando. Si olemos a «quemado» pero no lo interpretamos bien, tampoco podremos identificar el peligro. Sin embargo, si lo detectamos e interpretamos correctamente, nos daremos cuenta de que algo se está quemando, tal vez seguir el «rastro». o si se trata de un alimento, saber si está quemado y no se puede comer…

Lo mismo sucede con los demás sentidos, es necesario trabajarlos tanto por seguridad personal (detectar las cosas peligrosas) como porque así se comprenderán mejor luego otros conceptos académicos necesarios, como por ejemplo las matemáticas o la lectoescritura.

Sigue leyendo y te cuento en qué consisten los 8 grupos de actividades que en Montessori se destinan al refinamiento de los sentidos de los peques.

Índice de contenidos

1. ¿Por qué es importante refinar los sentidos?

 

Primero de todo por seguridad, y segundo como preparación para comprender mejor el mundo.

– Un pitido puede indicar que hay que apagar algún aparato eléctrico o una alarma que algo sucede: Discriminación auditiva (poder escuchar un sonido determinado de entre todos los sonidos que constantemente llegan a nuestros oídos es un trabajo que no se nace sabiendo) Escuchar e interpretar el peligro es importante. Esto es un trabajo previo a la discriminación auditiva de las letras del alfabeto, necesario para poder leer y escribir.

– El vapor que sale de un puchero puede indicar que lo que hay dentro quema: Discriminación visual (poder darnos cuenta del vapor e interpretarlo como posible peligro).

– El olor a «acrilamida», la sustancia cancerígena que se genera cuando un alimento se quema: Discriminación olfativa (detectar e interpretar por su salud)

– El sabor de los alimentos pasados que pueden hacernos daño en la tripa: Discriminación gustativa (si, en Montessori también trabajamos los sabores dulces, salados, ácidos y amargos para ayudar a refinar el sentido del gusto y que puedan detectar antes y mejor los alimento en mal estado, por ejemplo)

– Si hay poca luz y tocamos algo, poder identificar rápidamente si eso es peligroso o no también es muy útil para nuestra seguridad: Discriminación táctil (un cactus, un perro, el borde de una escalera, un radiador…)

 

María Montessori hablaba de los PERIODOS SENSIBLES O SENSITIVOS de los niños, y es que hay solo una vez en la vida en que es especialmente fácil y eficaz el refinamiento de los sentidos porque los niños/as muestran una especial predisposición y facilidad para ello durante una etapa de su vida (se da en algún momento en la etapa de infantil). 

Aprender a darte cuenta de que esa etapa empieza para tomar ventaja y potenciarla es una de las cosas importantes que nos enseñan en la formación de Guía Montessori, y que yo también enseño a mis alumnos/as en mis formaciones.

En la escuela «tradicional», sí que he visto que se trabaja mucho la discriminación visual: Formas, tamaños, posiciones relativas, colores, clasificaciones, seriaciones…

En Montessori, por supuesto que también se trabaja todo esto, además de hacerlo muy eficazmente con unos materiales exquisitos que potencian muchísimo la discriminación visual, necesario para preparar el cerebro de los peques para comprender mejor las matemáticas, ya te hablé de ello en este post.

Lo que no se suele trabajar tanto es el refinamiento de los otros sentidos:

2. 8 grupos de ejercicios para potenciarlos

Tanto los 5 sentidos comúnmente conocidos como otros más que a continuación te voy a explicar, se pueden potenciar gracias a las maravillosas actividades Montessori del área de sensorial:

  1. Actividades para la vista: discriminación y clasificación de formas, colores, tamaños y posiciones relativas de los objetos (iguales, diferentes o que tienen alguna relación lógica)
  2. Actividades para el sentido auditivo: discriminación auditiva entre diferentes sonidos y tonos, emparejar los que son iguales y clasificar o agrupar por distintos criterios.
  3. Actividades olfativas: refinar el sentido del olfato emparejando o reconociendo fragancias y olores variados.
  4. Actividades gustativas: Sirven para refinar el sentido del gusto y que puedan reconocer sabores dulces, salados, amargos y ácidos.
  5. Actividades táctiles: Para potenciar la sensación percibida únicamente con las manos (ojos cerrados o tapados), y emparejar o clasificar aquellos objetos que nos transmiten la misma sensación táctil (más o menos suave, rugoso, áspero…)
  6. Actividades para las sensaciones báricas:  Se trabaja con la diferencia de la presión o peso de diferentes objetos.
  7. Actividades para las sensaciones térmicas: fomentar concretamente la percepción de la temperatura de las cosas.
  8. Actividades para el sentido estereognóstico: reconocer los objetos sin mirarlos, solo tocándolos, atendiendo a sus características como la forma, el peso, la textura, el tamaño, la temperatura…
Voy a pasar ahora a explicarte mejor cada uno de estos 8 grupos de actividades:

3. Discriminación visual

Tenemos muchos materiales específicos para trabajar la discriminación visual, de los cilindros de color ya te hablé en este post que venía con imprimible. 

Hoy quiero mostrarte uno de ellos: los cilindros con botón Montessori, con este material se trabaja muy bien de manera sensorial el concepto de diámetro y altura, además de su clasificación y seriación. También se puede trabajar con plantillas de asociación de las formas en 3D con las formas en 2D de sus bases (los círculos). Cada barra (hay 4 diferentes en total) se puede trabajar por separado o combinar varias entre sí para aumentar la dificultad, se pueden además trabajar con los ojos cerrados o tapados para refinar todavía más el sentido del tacto. Y se puede trabajar también la nomenclatura con él (alto-bajo, ancho-estrecho, más que-menos que…)

 

cilindros

4. Discriminación olfativa

cilindros olor

Con actividades olfativas específicas podemos emparejar dos olores iguales o identificar olores para emparejarlos con la ilustración que los representa o para nomenclatura.

Esta imagen es de un material Montessori que se utilizar para el refinamiento olfativo: Los cilindros de olor Montessori. 

Son hasta 6 pares de cilindros opacos en cuyo interior metemos de dos en dos sustancias variadas que han de oler y emparejar.

5. Discriminación gustativa

Por ejemplo con los cilindros de sabor Montessori los peques pueden probar 3 gotitas de cada cilindro para identificar el sabor o para emparejar los 2 cilindros que saben igual. Se puede completar la actividad con ilustraciones de alimentos para clasificar.

En las botellas podemos preparar: 

– Dulce: Agua con azúcar

-Salado: Agua con sal

-Ácido: Agua con limón

-Amargo: Pomelo

botellas sabores

6. Discriminación auditiva

cilindros de sonidos

Ya te expliqué en este post cómo madura el cerebro del niño prelector, y para ayudarle a madurar la discriminación auditiva, necesario para poder leer y escribir, es super importante hacer actividades específicas, como por ejemplo esta: Los cilindros de sonido Montessori. 

La actividad consiste en emparejar los cilindros que suenan igual sacudiéndolos 3 veces cada uno. 

Los cilindros, como cualquier actividad Montessori, llevan control de error, así se fomenta la autonomía y se concibe mejor el error como parte del proceso de aprendizaje, no desarrollando un temor paralizante a «hacer las cosas mal». 

7. Discriminación táctil

A diferencia de una pared sensorial, que se suele utilizar para los más bebés, en este caso, la caja de telas Montessori es una propuesta para trabajar la discriminación táctil que consiste en cerrar o taparse los ojos y, atendiendo a la sensación táctil, tratar de emparejar las telas que sean iguales. 

Las telas son de diferentes materiales, para complicar más la actividad, se añaden más telas o se ponen telas más parecidas entre si (según el tacto, da igual el estampado).

El control de error será visual, cuando crean que tienen las parejas juntas, abren los ojos y lo comprueban.

caja telas

8. Discriminación térmica

tablillas termicas

Y es que María Montessori estaba en todo, con parejas de piezas de distintos materiales y los ojos tapados o cerrados, los peques pueden atender a la temperatura que transmiten los distintos materiales y tratar de clasificar los que transmiten sensación de frío o no.

Actividad que se puede complementar con la nomenclatura de los materiales e información extra sobre ellos (procedencia, usos…)

9. Discriminación bárica

¿Se te había ocurrido que también se puede refinar la sensación bárica, es decir el peso de las cosas?

En este caso te traigo una propuesta llamada Tablillas báricas Montessori: Son varias maderitas de 3 maderas distintas, difieren entre ellas solo 20 gramos, muy poco peso que hará que tengamos que fijarnos mucho para poder darnos cuenta de cual pesa más (de entre las dos tablillas que tendremos en las manos con los ojos tapados o cerrados).

Clasificaremos en función de si pesa poco o mucho al principio (quitando la caja central) y luego si pesa poco, medio o mucho, o 1, 2 o 3 de peso. Luego los peques abrirán los ojos y el control de error será visual. 

tablillas baricas

10. Discriminación estereognóstica

estereognostico

El sentido estereognóstico es un sentido poco conocido, es aquel que se encarga de reconocer los objetos sin mirarlos, solo tocándolos, atendiendo a sus características como la forma, el peso, la textura, el tamaño, la temperatura… para determinar que lo que tenemos en la mano es tal o tal cosa. 

Se puede trabajar introduciendo objetos varios en una caja tapada o en una bolsa de tela en la que los peques introducen la mano, tratan de adivinar lo que tocan y lo sacan para comprobarlo.

También se pueden poner dos sacos iguales, con el mismo contenido en cada uno para que tengan que sacar los peques lo mismo de cada saco con manos diferentes.

Ya tienes suficientes pistas para saber qué tipo de materiales podrías presentar a cada peque para refinar sus sentidos y que perciban e interpreten cada vez mejor el mundo. Preparando su mente para comprender mucho mejor las matemáticas y la lectoescritura.

Aunque lo importante no es solo el ¿qué?, sino también el ¿cómo? y el ¿cuándo?, ¿no crees?

Si quieres saberlo todo sobre esta imprescindible área a la que se le tiene un poco descuidada en la escuela tradicional, por ejemplo, para potenciarla en casa con tus peques o para incorporarla a tu aula, tengo un curso específico de sensorial Montessori donde te lo explico todo y te doy muchísimos imprimibles para sacarles el mayor partido posible a tus materiales, también explico cómo hacer caseros muchos de los materiales y cómo «montessorizar» actividades que ya tengas. 

Me encantaría que me compartieras tu experiencia si ya conoces algún material sensorial Montessori y que me cuentes por qué te gustan estos materiales, puedes subir una foto o vídeo a Instagram y etiquetarme como @esenciamontessori para que yo lo pueda ver y pueda contestarte, ¡me encantaría verte en acción!

Si te ha gustado este post seguramente disfrutes leyendo también...