Lectoescritura: La maduración cerebral que tu peque necesita para poder leer y cómo ayudarle en cada etapa (Imprimible gratuito)

Al igual que una planta, que no puede florecer antes de que esté preparada para ello, los peques no pueden leer y escribir antes de que su cerebro esté preparado para ello, por mucho que te empeñes. 

Lo que sí que puedes hacer con la planta es regarla lo suficiente (ni mucho ni poco), con agua de calidad, abonarla lo suficiente (ni mucho ni poco), con abono de calidad y asegurarte que recibe la luz solar suficiente (ni mucha ni poca). Y con tus peques lo mismo, puedes ofrecerle una serie de actividades y materiales de calidad dependiendo de su propio momento evolutivo, para potenciar esa etapa, sin pasarte ni quedarte corto en cuanto al nivel de dificultad y las propuestas.

En el post de hoy te voy a enseñar qué observar en cada peque para saber en qué momento de maduración natural está para poder potenciar cada una de las etapas de la manera adecuada para sea un aprendizaje significativo y enriquecedor para todos.

Al final del artículo tendrás acceso a un imprimible en pdf totalmente gratuito que te ayudará a tenerlo visualmente mucho más claro.

GUIA DE OBSRVACIÓN LECTOESCRITURA

Índice de contenidos

1. Introducción

Si eres docente ya sabrás que la maduración natural del cuerpo es céfalo-caudal y próximo-distal (es decir de arriba abajo y de dentro afuera), lo que tal vez no te hayan explicado es cómo madura el cerebro.

El cerebro madura de atrás adelante, lo último que madura es la parte frontal que corresponde con la corteza prefrontal (la encargada de controlar o inhibir los impulsos). Por ejemplo: Un adulto en un restaurante por mucha hambre que tenga, no se come la comida del plato de otra mesa, pero un niño pequeño sí que puede «robar» comida de otra mesa al pasar por allí sin mucho «disimulo» ¿verdad? 

Centrándonos en las áreas específicas necesarias para la lectoescritura: 

  • Lo primero que madura es la región encargada de la discriminación visual, esto les permitirá poder encontrar por ejemplo unas letras determinadas en una «sopa de letras», aunque no sepan qué hacer con ellas.
  • Luego madurará la zona encargada de la discriminación auditiva, que permitirá a los peques discriminar (oir como sonido diferenciado de los demás) el sonido inicial de las palabras (empezando por los sonidos iniciales más contrastantes como las vocales por ejemplo)
  • Y finalmente, para poder leer (descifrar un código) es necesario que ambos hemisferios cerebrales trabajen juntos gracias a una región que los une denominada cuerpo calloso, que ha de estar madura para poder leer y comprender una palabra.

A continuación voy a pasar a hablarte de estas tres regiones cerebrales:

2. La discriminación visual

La parte del cerebro responsable del procesamiento de la información visual se llama corteza visual y se encuentra en el lóbulo occipital, en la parte posterior del cerebro.

La discriminación visual empieza a trabajarse desde el nacimiento, a medida que su vista mejora van aumentando la capacidad de diferenciar personas, objetos, animales…

Cuando la maduración natural hace posible que empiecen a controlar las manos, se empieza a potenciar la coordinación óculo-manual y se puede empezar a ofrecer actividades y materiales muy simples para ayudar a mejorar todavía más la discriminación visual, por ejemplo las cajas de permanencia Montessori.

Luego, cuando sean capaces de desplazarse sujetando una bandeja con sus manos sin que se les caiga el contenido, llega el momento de «trabajar al estilo Montessori» con múltiples actividades del área de vida práctica y sensorial Montessori para mejorar la percepción y discriminación de formas, posiciones, tamaños, simetrías, colores, volúmenes, diámetros, alturas, objetos iguales o que guardan alguna relación (opuestos, secuencias lógicas…)…

Este trabajo es vital para poder discriminar visualmente las letras (encontrar las letras entre otras formas o diferenciar las letras entre sí con cualquier tipografía).

Todo este trabajo previo también les ayuda a comprender que las cosas se relacionan entre sí no solo porque sean iguales, sino también porque guardan alguna relación lógica entre sí, por ejemplo las formas en 3D con las formas en 2D (objetos-imágenes), el huevo y la gallina, los opuestos o las series lógicas.

Este ítem es necesario para poder darse cuenta de que los sonidos se relacionan con letras y que las letras se relacionan entre sí para formar sílabas (los sonidos se juntan para formar nuevos sonidos).

3. La discriminación auditiva

La región del cerebro responsable del procesamiento de la información auditiva se llama corteza auditiva y se encuentra en el lóbulo temporal, en las circunvoluciones transversas o área de Heschl.

Actividades para mejorar la percepción y discriminación de sonidos.

  • reproducir sonidos de animales con algún reproductor y tratar de adivinar cuál es.
  • hacer sonidos con objetos varios mirando y luego adivinar cual suena sin mirar.
  • material específico: los cilindros de sonido Montessori.
  • actividad específica: el super importante juego del veo veo de los sonidos.

Este juego tiene varios niveles de dificultad, y dos de esos niveles son clave, porque son los que necesitamos observar para saber cuándo los niños están preparados para poderles presentar las letras (mediante las letras de lija) y luego a utilizar esas letras (mediante el alfabeto móvil Montessori)

Recuerda que tienes un post en el que hablamos en profundidad de este juego del veo-veo de los sonidos.

Y es que ha de haber madurado la “discriminación auditiva” antes de presentarles las letras por primera vez. (Antes de eso verán la letra como un dibujo (y se pueden aprender el nombre del dibujo, por ejemplo «eme»), y no como un símbolo que representa un sonido que ya discriminan auditivamente, que es cuando tiene sentido aprenderlo, no antes.

4. El cuerpo calloso que une ambos hemisferios cerebrales

El área del cerebro que permite que ambos hemisferios del cerebro se comuniquen se llama cuerpo calloso, se encuentra en lo más profundo del cerebro, es un gran tracto de sustancia blanca que conecta los dos hemisferios del encéfalo. 

Para poder leer una palabra y entenderla, es necesario que el hemisferio derecho y el hemisferio izquierdo del cerebro se comuniquen adecuadamente, y es por eso por lo que los peques necesitan tener el cuerpo calloso maduro.

Existe una presentación muy bonita llamada «Lección de conexión» que se hace con las letras de lija Montessori que permite saber si un peque ya tiene el cuerpo calloso maduro y está preparado para la serie rosa Montessori, es decir, para leer sus primeras palabras de 3 o 4 letras.

Una vez comprobamos que ya está, es cuando les presentaremos el alfabeto móvil Montessori y las series Montessori para formar palabras.

5. Recomendaciones para acompañar su proceso

  • Dedica 1 jornada a observar a tus peques, anota en un registro las pistas que te indican en cada peque en qué punto está.
  • En base a tu registro anterior, escribe al menos 10 propuestas de actividades o materiales de vida práctica, sensorial o lenguaje que puedas presentarle para que supongan un reto con una alta probabilidad de éxito.
  • Las propuestas de discriminación visual se empiezan ya con 1 año de edad (o antes), con propuestas muy simples.
  • Las propuestas de discriminación auditiva también se empiezan con 1 añito, con sonidos familiares variados, por ejemplo preguntando qué se escucha (o quién ha hablado)
  • Día tras día el nivel de dificultad irá aumentando pero recuerda: Ten paciencia, no te saltes etapas, si todavía no discrimina auditivamente el sonido inicial de las palabras que empiezan por vocal, no es momento de enseñarle las letras aún.
  • Cuando discrimine auditivamente 3 sonidos iniciales, es cuando le puedes presentar esas 3 letras de lija mediante una lección en 3 períodos.
  • Aunque se conozca ya la mayoría de las letras, si no ha superado la lección de conexión, no le pidas que lea ni palabras de 3 letras.

6. ¿Quieres asegurarte que de que lo haces todo bien sin morir en el intento?

En los últimos años de mi vida, he dejado por completo el acompañamiento con niños para dedicarme en exclusividad a utilizar todo mi conocimiento sobre educación, sobre Montessori, sobre Disciplina Positiva y sobre psicología Adleriana en la formación de docentes y familias que desean transformar la educación de sus peques teniendo como prioridad el adecuado desarrollo socio-emocional al mismo tiempo que aprenden contenidos académicos (Es decir, una buena autoestima y herramientas de gestión emocional al mismo tiempo que aprenden de manera curricular).

He desarrollado una serie de cursos online a los que ya se han apuntado más de 4000 docentes y familias homeschooling del mundo. Y más de 50 escuelas han logrado el cambio educativo que deseaban gracias a mis formaciones.

Si quieres que te enseñe los secretos del mundialmente conocido método Montessori con aportaciones de Disciplina Positiva para el aprendizaje de la lectoescritura, apúntate al CURSO DE LECTOESCRITURA MONTESSORI y tendrás todo lo que necesitas, todo junto, explicado paso a paso, con acceso inmediato y para siempre, con tutorías ilimitadas para una formación premium.

Ahora tienes la valiosa información necesaria para empezar a observar a tus peques, detectar en qué momento evolutivo están y destinar todo tu esfuerzo y recursos a potenciar esa etapa natural para que el aprendizaje de la lectoescritura se convierta en algo fascinante que aumente también su autoestima y autoconcepto.

Espero que te hayan sido útiles estas recomendaciones y ojalá te animes a ponerlo en práctica lo antes posible con tus peques.

Es tu turno. ¿Has probado ya las actividades de vida práctica y sensorial con tus peques? ¿Y el juego del veo-veo?

Me encantaría que me compartieras tu experiencia y que me cuentes por qué te gustan, puedes subir una foto o vídeo a Instagram y etiquetarme como @esenciamontessori para que yo lo pueda ver y pueda contestarte, ¡me encantaría verte en acción!

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