La vuelta al cole: Tips para llevarlo mejor

montessori

Pasado mañana da por comienzo oficialmente el curso escolar 2021/2022, al menos en la Comunidad Valenciana, que es donde yo vivo. 

Para los más pequeños, puede suponer un momento de lo más estresante porque tienen que salir de su zona de confort para enfrentarse a todo un sinfín de retos personales, de cómo se vivan estos primeros momentos, va a depender, en gran medida cómo se desenvuelva en la escuela, en términos adlerianos (de la psicología adleriana), sería el desarrollo del sentimiento de comunidad, vital para una adecuada salud mental a la larga.

Si te interesa saber más sobre este tema, dimelo en comentarios y escribiré un post habándote de qué es lo que, como padres, podemos hacer para ayudar a nuestros hijos a ser miembros que se sientan capaces y sean útiles para la sociedad. 

Hoy te traigo unos consejos para empezar el cole «con buen pie».

 

Solo una inversión con sentido social puede dar una sensación de bienestar mental. Solo contribuir a la sociedad con sentido social puede crear una buena sociedad y en última instancia en una buena humanidad. (Zivit Abramson, 2021)

Infórmate (si puedes) de cómo va a realizar la escuela la vuelta al cole. 

Cuanto más sepas, más podrás explicarle a tu hijo lo que va a pasar.

Punto por punto explícale (durante varios días antes) cómo van a suceder las cosas, con un margen de movimiento (no vaya a ser que algo no suceda como se lo dijiste y sea peor el remedio que la enfermedad).

Por ejemplo:

Yo iré contigo andando desde casa hasta la puerta de la escuela, allí haremos cola y cuando nos digan, nos pondremos el gel en las manos y te acompañaré hasta la puerta de tu clase, una vez allí, dejarás tu mochila en la percha de fuera, nos despediremos y entrarás en clase con tu maestra que se llama «XXXXX», aunque también puedes llamarla «seño» (por ejemplo) (sería fabuloso que la conociera de antemano, sino, una foto también sería buena idea). 

Luego estaréis en la clase, puede que haciendo tal o tal cosas, hasta la hora de almorzar, luego saldréis al patio que vimos desde fuera el otro día (¿te acuerdas?), después de nuevo en clase un ratito, comeréis y después de dormir la siesta vendré a recogerte, justo aquí.

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Puedes, durante los días previos a la escuela, ir comentando las ventajas de ir a la escuela y socializar, pero cuidado de no pasarte poniendo expectativas demasiado elevadas que es muy probable que no sucedan y será peor.

Por ejemplo:

  • Harás nuevos amigos (no: harás muchísimos amigos)
  • Aprenderás cosas nuevas
  • Tendrás la oportunidad de divertirte jugando solo o con otros niños (no: te lo vas a pasar super bien)
  • Creo que tu nueva maestra es una persona amable y divertida, ya me contarás. (no: tu maestra es siempre super divertida)
  • En el cole encontrarás juegos y juguetes que puede que te parezcan interesantes (no: tienen muchísimos juguetes que seguro que te encantan)

Uno de los grandes errores que cometemos los padres, que todas las maestras y educadoras hemos vivido en algún momento, es alargar demasiado el momento de la separación. 

Esto muchas veces empeora las cosas porque alargamos la ansiedad por separación y su cuerpo genera más cortisol del necesario.

Una vez llegue el momento (previamente anticipado), hay que hacerlo lo más rápido «e indoloro» posible, si les miramos con cara de pena, compadeciéndonos de ellos, lo notarán, y llorarán, y se agarrarán a nuestros brazos o piernas rogando compasión. 

Piensa que en ese momento llora por ti, en la mayoría de los casos, si no alargas demasiado la ida y sus niveles de cortisol (la hormona que se genera con la ansiedad) no se han disparado, los niños lloran 2 minutos, momento en el que llegan a la clase y su presente es otro, el estar con otros niños que les producen curiosidad seguramente. Ellos viven el aquí y el ahora, mientras más largo sea su momento de separación, más les costará recuperarse.

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Como educadora, es algo desolador vivir el momento del llanto de un niño o niña que se acaba de sentira abandonado.

Y es que, gracias a la entrada dulce (o como se llame en tu centro, lo ideal en el periodo de adaptación) la madre o padre llega al aula para acompañar a su hijo o hija en su proceso. Pero hay veces que piensan que hacen lo mejor y cuando éste por fin se «ha soltado» para investigar el entorno, ha aprovechado y se ha marchado.

Te aseguro que no sufre lo mismo un niño cuyos padres le explican y le dicen que se van a ir que se quedan en buenas manos, que uno cuyos padres (le hayan explicado o no), desaparecen «de repente». 

Por favor, nunca lo hagas, que tu no lo veas, no significa que no suceda. (puede que no, que se quede tan agusto, pero también puede que si, y es terrible)

Mejor gestionar la separación que el abandono. Siempre.

Y una vez todo lo anterior a la entrada lo hiciste estupendamente, no la «fastidies» a la hora de recogerle después mostrando excesiva alegría al recogerles. 

Si dices cosas como:

  • Hijo mío que ganas tan grandes tenía de verte (puede interpretar que aunque no se había dado cuenta, ha pasado muchísimo rato; pensamiento que puede rescatar al día siguiente o otro día y que sea peor la entrada)
  • ¿Te lo has pasado bien en el cole? (preguntado con tono de preocupación) (puede que entonces interprete que cabe la posibilidad de que eso no suceda, y al día siguiente le cueste más la entrada)
  • ¿Te han tratado bien? Lo mismo de antes.
  • ¿Te has portado bien? (esto merma su autoestima, pues se puede ver «obligado» a «hacerlo todo bien» para pertenecer, fomentando la autoexigencia, el miedo al error y la complacencia por miedo a ser rechazado)
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¿Te han gustado los tips? 

Me encantaría leerte en comentarios.

Si crees que a alguien que conoces le pueden venir bien, no dudes en compartir 😉

Te deseo una buena vuelta al cole.

Un fuerte abrazo

 

Mar