La vuelta al cole: Tips para llevarlo mejor

Te traigo 5 consejos, que te servirán tanto como docente como madre/padre, para que los peques lleven mejor la "vuelta al cole" tras una larga pausa como la del verano, Navidad o Semana Santa.
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Para los más pequeños, la vuelta al cole, puede suponer un momento de lo más estresante porque tienen que salir de su zona de confort para enfrentarse a todo un sinfín de retos personales que les asustarán, les producirán tristeza, o rabia o frustración.

De cómo se vivan estos primeros momentos, va a depender, en gran medida cómo se desenvuelva en la escuela. Y tú puedes ayudarles muchísimo, tanto como madre/padre como docente.

Es duro para ellos tanto si es la primera vez, como la reincorporación tras unas largas vacaciones como las de verano, Navidad o Semana Santa. 

Hoy te traigo 5 consejos para que, como madre o padre, ayudes a tus peques a empezar o a regresar al cole «con buen pie» y como docente a empezar a crear un buen vínculo con tus alumnos.

 

Ten en cuenta que: «No hay una segunda oportunidad para una primera impresión»

Índice de contenidos

Tip 1 de la vuelta al cole: Anticípale todo lo posible

Como madre /padre:

Infórmate (si puedes) de cómo va a realizar la escuela la vuelta al cole. 

Cuanto más sepas, más podrás explicarle a tu hijo lo que va a pasar.

Punto por punto explícale (durante varios días antes) cómo van a suceder las cosas, con un margen de movimiento (no vaya a ser que algo no suceda como se lo dijiste y sea peor el remedio que la enfermedad).

Por ejemplo:

Yo iré contigo andando desde casa hasta la puerta de la escuela, allí haremos cola y cuando nos digan, nos pondremos el gel en las manos y te acompañaré hasta la puerta de tu clase, una vez allí, dejarás tu mochila en la percha de fuera, nos despediremos y entrarás en clase con tu maestra que se llama «XXXXX», aunque también puedes llamarla «seño» (por ejemplo) (sería fabuloso que la conociera de antemano, sino, una foto también sería buena idea). 

Luego estaréis en la clase, puede que haciendo tal o tal cosas, hasta la hora de almorzar, luego saldréis al patio que vimos desde fuera el otro día (¿te acuerdas?), después de nuevo en clase un ratito, comeréis y después de dormir la siesta vendré a recogerte, justo aquí.

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Como maestra o educadora:

Si no conoces a los peques todavía, aquí lo has de dar todo, pues la primera impresión que les vas a causar es decisiva. 

Sin prisa, recibe a cada uno de ellos, saludando agachada a su altura, «rompiendo el hielo» y anticipando también algo de lo que va a pasar a continuación.

Por ejemplo:

Hola, me llamo XXX, voy a ser tu profe, a mi me gusta mucho cantar ¿y a ti? 

Tus compañeros están entrando y sentándose en círculo para cantar juntos algunas canciones, ¿estás ya preparado/a para ir con ellos o prefieres que te acompañe?

Tip 2: Comenta las ventajas, no te pases con las expectativas.

Como madre /padre:

Como madre /padre:

Puedes, durante los días previos a la escuela, ir comentando las ventajas de ir a la escuela y socializar, pero cuidado de no pasarte poniendo expectativas demasiado elevadas que es muy probable que no sucedan y será peor.

Por ejemplo:

  • Harás nuevos amigos (no: harás muchísimos amigos)
  • Aprenderás cosas nuevas
  • Tendrás la oportunidad de divertirte jugando solo o con otros niños (no: te lo vas a pasar super bien)
  • Creo que tu nueva maestra es una persona amable y divertida, ya me contarás. (no: tu maestra es siempre super divertida)
  • En el cole encontrarás juegos y juguetes que puede que te parezcan interesantes (no: tienen muchísimos juguetes que seguro que te encantan)
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Como maestra o educadora:

También tienes que tener cuidado con las expectativas elevadas (promesas), porque si no se cumplen, perderás credibilidad y dejarán de confiar en ti. 

Por ejemplo:

  • He preparado una actividad pensando en ti. Espero que te guste (No: Te va a encantar esta actividad que he preparado)
  • La propuesta de hoy es una de mis favoritas (No: Ya veréis lo mucho que disfrutáis con esta propuesta)

Tip 3: En el momento acordado (y anticipado) despídete y vete

Como madre/padre:

Uno de los grandes errores que cometemos los padres, que todas las maestras y educadoras hemos vivido en algún momento, es alargar demasiado el momento de la separación. 

Esto muchas veces empeora las cosas porque alargamos la ansiedad por separación y su cuerpo genera más cortisol del necesario que luego se les queda en el cuerpo y necesitan más tiempo para eliminar.

Una vez llegue el momento (previamente anticipado), hay que hacerlo lo más rápido «e indoloro» posible, si les miramos con cara de pena, compadeciéndonos de ellos, lo notarán, y llorarán, y se agarrarán a nuestros brazos o piernas rogando compasión. 

Piensa que los niños viven el presente y en ese momento llora porque en su presente se está separando de ti.

En la mayoría de los casos, si no alargas demasiado la ida y sus niveles de cortisol (la hormona que se genera con la ansiedad) no se han disparado, los niños lloran 2 minutos.

Digo 2 minutos porque es el tiempo en que suelen tardar en llegar a la clase con calma, la docente conecta con ellos y su presente es ya otro diferente. Ahora están con otros niños que les producen curiosidad seguramente. 

Ellos viven siempre el aquí y el ahora, mientras más largo sea su momento de separación, más les costará recuperarse.

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Como maestra o educadora:

Sin prisa pero sin pausa, trata de conectar con el peque, valida sus emociones si ves que es un buen momento y redirige su mente hacia una primera actividad que les motive para contrarrestar el cortisol con dopamina (la hormona del placer que se genera cuando juegan)

Por ejemplo:

  • En el sitio de la despedida mientras los padres se marchan: Buenos días XXX, veo que hoy te has puesto la camiseta de «Paw Patrol» que me dijiste que te gustaba, mira, yo llevo una debajo de la bata que tiene un dibujito ¿quieres verlo? (intento de conexión)
  • Mientras camináis hacia o por la clase de la mano: Ha llegado ya tu amigo XXX, que es muy madrugador, me pregunto a qué jugaréis hoy a la hora del patio. (mirada y sonrisa) ¿Sabes qué? Hoy he pensado que podríamos empezar haciendo…. ¿qué te parece la idea? 

Tip 4 de la vuelta al cole: Nunca jamás desaparezcas sin avisar

Como madre/padre:

Como educadora, es algo desolador vivir el momento del llanto de un niño o niña que se acaba de sentir abandonado.

Y es que, gracias a la entrada dulce (o como se llame en tu centro, que es lo ideal en el periodo de adaptación) la madre o padre llega al aula para acompañar a su hijo o hija en su proceso. Pero hay veces que piensan que hacen lo mejor y cuando éste por fin se «ha soltado» para investigar el entorno, ha aprovechado y se ha marchado.

Te aseguro que no sufre lo mismo un niño cuyos padres le explican y le dicen que se van a ir en «tal momento» o dentro de «X minutos», y les explican con tranquilidad que se quedan en buenas manos, que uno cuyos padres (le hayan explicado o no), desaparecen «de repente». 

Por favor, nunca lo hagas, que tu no lo veas, no significa que no suceda. (puede que no, que se quede tan a gusto, pero también puede que si, y es terrible)

Es mucho mejor gestionar la separación que el abandono. Siempre.

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Como maestra o educadora:

Lo único que puedes hacer es explicar de antemano a los padres la diferencia entre el dolor de sus hijos por la separación y el dolor por el abandono que sienten. 

Un niño que en reiteradas ocasiones siente ese «abandono» fruto de que sus padres se marchan sin avisar de la escuela o de cualquier otro sitio, estará constantemente en tensión, girando la cabeza estresado cada dos por tres para comprobar que sus padres siguen ahí, y le costará mucho más relajarse y explorar el entorno.

Tip 5 de la vuelta al cole: Ojo a la hora de recogerles

Como madre/padre:

Una vez has seguido los 4 consejos anteriores estupendamente, no la «fastidies» a la hora de recogerle después, mostrando excesiva alegría al recogerles. 

Y es que ellos pueden interpretar cosas muy diferentes a las que tu quieres que interpreten. 

Por ejemplo, si dices cosas como:

  • Hijo mío que ganas tan grandes tenía de verte (puede interpretar que aunque no se había dado cuenta, ha pasado muchísimo rato; pensamiento que puede rescatar al día siguiente o otro día y que sea peor la entrada)
  • ¿Te lo has pasado bien en el cole? (preguntado con tono de preocupación) (puede que entonces interprete que cabe la posibilidad de que eso no suceda, y al día siguiente le cueste más la entrada)
  • ¿Te han tratado bien? Lo mismo de antes.
  • ¿Te has portado bien? (esto merma su autoestima, pues se puede ver «obligado» a «hacerlo todo bien» para pertenecer, fomentando la autoexigencia, el miedo al error y la complacencia por miedo a ser rechazado)
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Como maestra o educadora:

Una vez, cuando mi hijo tenía un añito, lo metí en su sillita del coche dentro del garaje y cuando saqué el coche me di cuenta de que estaba empezando a llover, en ese momento miré al cielo y dije en voz alta: «Qué día tan triste cariño»

Justo después pensé: ¿por qué ha de ser triste un día lluvioso? Estoy, sin darme cuenta, transmitiendo la idea a mi hijo de que los días nublados o con lluvia son días tristes y ¡eso es un error! 

Te cuento esto porque me gustaría que reflexionaras sobre tus palabras o expresiones que usar por costumbre.

Por ejemplo (ojo que todo depende del contexto que puedan estar correcta o incorrectamente utilizadas):

  • ¡Qué bien, por fin es viernes! 
  • Ale, a casa ya, ¡que ganas!
  • Uf, qué pereza, otra vez lunes.
  • Tenemos una larga semana por delante, hasta el viernes que os podréis ir a descansar

Espero que estos consejos sobre la vuelta al cole te resulten útiles y te hagan reflexionar. Me encantaría que te ayuden con la vuelta al cole con tus peques, tanto como madre como si eres la docente.  Recuerda que tengo un post en el que hablo de cual es la clave del éxito educativo, puedes leerlo aquí.

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Mar Masó

Mar Masó

Guía y formadora Montessori. Educadora de Disciplina Positiva.
Madre, terapeuta y orientadora de Psicología Adleriana.